Una mañana feliz: Colombia 1 Alemania 1 en Italia 90



Había llegado mucho antes al estadio, la misión era mucho más difícil de lo que todos pensaban, el quería volar. Ya había hecho muchos kilómetros volando con la sola ilusión de ver a Colombia en un mundial 28 años después. Enfundado en su traje de cóndor de los andes y sostenido por una cuerda, animaría, in sitúo, a una selección que representaba un país que deliraba por el futbol y necesitaba una alegría para salir del letargo en el que lo tenía sumido la violencia generada por los carteles de la droga.

Ese hombre de estatura mediana, con el pelo teñido de rubio, amplia sonrisa y una ilusión que no le cabía en el pecho nos representaba a todos los que confiábamos en la mira telescópica que tenia atada en el pie el “pibe” Valderrama, la movilidad de la “Gambeta Estrada”, la solidez defensiva de Leonel Álvarez, los desbordes a la velocidad de la luz del “Chonto” Herrera por la banda, la seguridad de Gildardo Gómez por la otra, la potencia de Freddy Rincón, la pausa del “bendito” Fajardo, la entereza y elegancia de Andrés Escobar, la fuerza de Luis Carlos Perea, el carácter de “barrabas” Gómez y la locura de René Higuita.

Ese llamativo personaje que se hacia llamar “Cole” fue lo primero que vi cuando mi abuelo, un alemán emigrado a Colombia a finales de los treinta por cuenta de la persecución nazi encendió el televisor aquella mañana, era 19 de junio de 1990, Colombia jugaba contra el equipo más en forma del campeonato: Alemania.

La época de vacaciones del colegio me había permitido verme todos los partidos de aquel mundial Italia 90, un pequeño televisor Philips que me dejaba los dedos morados, cada vez que hundía un botón para cambiar de canal, había sido mi fiel compañero. Con él me había reído y emocionado aquel día en que en el estadio Renato Dall´ Ara de Bolonia Colombia había debutado contra un equipo desconocido para todos, Emiratos Árabes Unidos, los goles de Bernardo Redin y el “pibe” Valderrama fueron la causa de que la mayoría de las paredes de la casa ya estuvieran negras de los balonazos que les pegaba imaginándome que estaba dentro de esa cancha.

También con él, que hasta hace poco estuvo guardado en alguna caja con los trastos viejos, lloré de furia e impotencia cuando Jozic faltando 15 minutos para terminar el partido con Yugoeslavia marcó batiendo a un Higuita pletórico que incluso había atajado un penalti minutos antes.

Ahora teníamos en frente a los alemanes y, como la ocasión era especial, lo vería en casa del abuelo quien ese día había hecho un espacio dentro de su agitada vida de dueño de cafeterías para ver un partido en el cual se enfrentaban dos países que significaban mucho para él, uno su pasado, el otro su presente.

El reloj marcaba las 10 de la mañana cuando Rudi Voeller le paso el balón a Jurgen Klinsmann en el círculo central para dar inicio al partido del Guissepe Meazza en Milán, Colombia no se amilanó como muchos esperaban, a los 10 minutos Higuita ya había salido a cortar un centro fuera de su área y Voeller le había hecho falta, Leonel Álvarez ya se había “pecheado” con Lothar Matheus luego que este le hubiera metido una patadita por detrás después de una entrada con fuerza del colombiano además Estrada ya se había asomado al área de Bodo Illgner de donde lo habían sacado a patadas.

A la media hora de juego Colombia se había afianzado más en el campo, Valderrama, Fajardo y Rincón se atrevían a tocar en el medio, hacían pases largos buscando la letal gambeta de Estrada o su genial cabeza, hasta tres ocasiones seguidas habían tenido, los alemanes no encontraban el camino para hacerles daño, Beckenbauer , entrenador del “mannchaft”, lucía desesperado de pie en el banco de suplentes, si por el fuera se habría puesto los cortos y hubiera saltado al terreno de juego, aun todavía quedaba mucho por jugar pero se le estaba complicando la vida con un rival que en el papel , se suponía, seria fácil.

La primera parte terminó con los teutones sobresaltados, Augenthaler incluso tuvo que recurrir al juego sucio tomando de la camiseta y después pateando a Valderrama en tres cuartos de cancha, todas las alarmas saltaron, el “mono” no parecía levantarse, Colombia despejó el balón lejos en el tiro libre y aun así el arbitro, un norirlandés que no quería meterse mucho en problemas, dejó seguir el juego y no permitió ingresar a los asistentes médicos. Dos minutos mas tarde y después de las protestas de Diego Barragán, el preparador físico, con todo el cuerpo técnico, Leonel prefirió tomarse la justicia por su mano y levantó a Voeller por los cielos del estadio en la zona medular, ahí si pito, amarilla al colombiano y aun así tuvieron que señalarle que el 10 de nuestra selección seguía allí tirado donde se había realizado la acción anterior. Dejó entrar la camilla.

Mi abuelo, fiel al estilo germano, no decía una sola palabra, veía que la cosa se les estaba complicando, la tele mostraba a Mathaus protestándole al arbitro por solo dar 3 minutos de reposición después de que la jugada con Valderrama había durado más de cinco, mientras tanto yo saltaba por todo lado creyéndome ya que el milagro de pasar a segunda ronda del mundial era posible.

Para la parte complementaria, el “káiser” Beckenbauer movió el banco de suplente, Pierre Littbarski ingresó por Uwe Bein, Alemania jugaría con un atacante más, ahora eran tres, se sumaria a Voeller y Klinsmann, un enemigo mas para Higuita, pero el “loco” seguía allí, tranquilo, concentrado.

Colombia achicaba los espacios, no dejaba a los alemanes pasar de tres cuartos de cancha, solo podían intentar abrir las bandas, juego vertical, no horizontal. Un buen pase cruzado deja a Estrada casi mano a mano con Illgner, el buen portero teutón despeja el balón, era como un presagio de lo que iba a venir.

Los minutos se iban consumiendo con un equipo colombiano bien ordenado en la cancha, Thomas Hassler el mágico mediocampista alemán pierde los nervios, le tira un balón a la cara a Leonel Álvarez antes de un saque de banda, luego Berthold le comete a una infracción a Valderrama en el centro del campo, el arbitro le muestra la amarilla, Mathaus ya no hace sino vociferar, se siente impotente ante la encrucijada a donde Colombia ha llevado el partido.

El pánico me rondo cuando Reuter le metió un pase a Mathaus en el corazón de área, este le dio de globito y el balón dio suavemente en el horizontal y regresó al campo, Higuita asediado por Voeller desvió a la línea de fondo. El 10 alemán pateó el césped y maldijo al cielo su suerte.

Poco después Voeller se infiltró en la parte derecha de la defensa colombiana después de un saque de banda y sacó un disparo rasante fuera, el reloj ya marcaba el minuto 38, solo quedaban siete.

Tic tac, tic tac, el tiempo pasaba y la clasificación se acercaba cada vez más, era algo histórico, nuestra selección nunca había pasado de ronda, Higuita hacia jueguito con el pie cada que la pelota llegaba a su poder, 1, 2, 3 al frente de los delanteros rivales. Todo parecía bajo control pero como la naturaleza del colombiano es que nada puede llegar sin su dosis de sufrimiento, en el último minuto Voeller hizo agua la defensa, paso a Álvarez y a Perea para dejarle un pase servido a Pierre Littbaski quien con un tiro bien colocado venció a Higuita.

Estábamos fuera del mundial, no quería ni seguir mirando, mi abuelo seguía allí, impávido, no note ni siquiera un atisbo de emoción, seguía mirando el televisor atentamente.

Valderrama puso el balón en el círculo central casi sin quererlo, se la paso a Rincón y este se la devolvió casi sin mirarlo, el sueño se esfumaba. El tiempo se había agotado y el partido ingresaba en tiempo de adición, pero aun había algo adentro de los jugadores que les decía que esto no podía estar pasando, que no era justo, Estrada pateó un tiro libre mas al cuerpo de la barrera alemana, luego Rincón intentó llegar pero estaba en fuera de lugar, aprovecharían hasta el ultimo segundo que quedara de partido.

Iban ya dos minutos de adición cuando Voeller volvió a enfilar rápidamente por la banda hacia el marco de Higuita, “Chonto “ fue a marcarle, el balón rebotó sobre él y Álvarez lo recogió, pasó el esférico al “bendito” Fajardo, este avanzó unos metros y se la dio al “pibe” que ya pasaba de media cancha, el 10 se da la vuelta y la entrega a Rincón, este triangula con Fajardo que había adelantado más terreno, “bendito” (Fajardo) se la devuelve a Valderrama que ve como Freddy (Rincón) va como un cohete hacia el área alemana, lanza el pase.

Los segundo que pasaron mientras el centrocampista recibió el pase y se acercó a Illgner iban en cámara lenta, controló, luego con clase y tranquilidad soltó el gatillo de su pierna derecha para pasar ese balón entre las piernas del guardameta !Gol! Estamos clasificados!

Cuentan que la cuerda que ataba al cole en la tribuna fue soltada por los aficionados de la emoción por el empate, por escasos segundos se enfrentó a la muerte más dulce que se había podido imaginar pero alas de tela, las mismas que había cosido con los colores de nuestra bandera, le sostuvieron hasta que lo volvieron a subir.

Yo ya me había quedado ronco, mi abuelo suspiro con tranquilidad, se levantó de la silla, apagó el televisor y me miró, “para mi este ha sido el mejor marcador”, nunca sabré de que lado estuvo aquella mañana aunque yo creo que fue un poquito de los dos.

Colombia clasificó a segunda ronda del mundial y se enfrentaría a Camerún quien había dado la sorpresa venciendo a Argentina en la inauguración y ganando su grupo.

Pdata: Para los que quieran ver el partido completo esta fraccionado en 10 partes con comentarios en inglés (pero la imagen es muy buena y es lo que importa) Click aquí

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8 comentarios:

Matías Rodríguez dijo...

que equipo que tenia colombia por esos tiempos, era increible ver jugar a esos muchachos, por su garra sus ganas su pasion, lastima que el mundial del 94 tambien no termino de la mejor forma para ustedes, aunque para los argentinos tampoco, tenes un sitio excelente me gusta mucho, es de los mejores que he visitado en cuanto a informacion en si, tu trabajo es magnifico realmente, te interesaria un intercambio de links? un saludo

http://fobal2000.blogspot.com

cityground dijo...

Muy bueno recordar un partido histórico para Colombia, lo vi en mi casa y me alegre del empate colombiano sobre el final.

En el 94 creo que el equipo no supo jugar con la presión de que muchos les daban como favoritos para ganar el Mundial, espero que a España no le pase lo mismo.

Anónimo dijo...

Una anécdota muy curiosa de ese partido es que William Vinasco Che no pudo cantar ese gol de Rincón. Años después Vinasco confesó que fue tal la emoción del gol, que cuando él ve que Rincón patea y el balón entra, él se queda sin voz y es su hermano quien canta el gol. Esa es la gran frustración de William Vinasco Che: no haber podido cantar el gol más importante de la historia del fútbol colombiano. Gracias por el regalito Jean Paul, pero de todos modos me debe el video completo. jajajaja. Suerte, Gran Historia!!!

Aníbal dijo...

Paul mágnifico retrato de esa inolbidable mañana, justo cuando llega un Mundial me da mucha nostalgia de aquella gesta, recuerdas que vimos el partido hace cuatro años??? Gracias por este regalo para los amantes del fútbol.

Anónimo dijo...

Uwe Bein era (es) igualitico a Andrés Pastrana

Anónimo dijo...

Muy bueno Jean Paul! Cualquier aficionado al futbol guarda en su corazón una remontada épica como esta. Pero el hecho de que sea en un Mundial lo hace más especial (y más si es contra el, a la postre, Campeón...). Un caso parecido fue el de España en la Eurocopa de Holanda Y Bélgica de 2000. Perdía 3-2 frente a Yugoslavia en el minuto 90, y necesitaba ganar. Remontó con goles de Medieta y Alfonso en el minuto 93 y 95...Todavía se oye el eco de mis gritos...

abji i dijo...

Hola, les escribo desde España.

Estoy tratando de buscar una narración del gol de Freddy Rincón para Colombia en este partido contra Alemania del Mundial de Italia 90. Alemania iba ganando el partido por 1-0 y en el descuento del partido, Freddy Rincón metió el gol del empate.

Me acuerdo de haber visto ese partido en directo en mi casa en España. Unos días más tarde, ya no me acuerdo si fue en la radio o en la televisión, dieron una noticia relacionada con la forma en la que se vivió el gol en Colombia.
Recuerdo que había una narración en la que el narrador decía: ¡Dios es colombiano, Dios es colombiano!.

He estado buscando en Internet y no encuentro ninguna narración parecida. Lo más similar que he encontrado en una de William Vinasco Ch, pero no dice las frases que yo recuerdo.

Recurro a ustedes para confirmar si mis recuerdos son correctos. He estado buscando en Internet pero no he encontrado nada parecido.

Jean Wollstein dijo...

Abji i Creo que el relato al cual te refieres si es el de William Vinasco Ch, mitico!